Haz un esfuerzo
Haz un esfuerzo por no perder la calma, no la pierdas, ni se te ocurra hacerlo.
Piensa en diversiones banales, como por ejemplo el cumpleaños de tu muñeca preferida, esa fiesta que te has olvidado de celebrar por todo lo alto en el mundo de los juguetes (al menos habías terminado su vestido Black&Gold para dicha fiesta).
Piensa en esos personajes de tu historia, en el ataque al corazón de Isabel y en que Sebas y Marisol ahora saben a qué mundo pertenece Jaime, o en las aventuras y peligros a los que están a punto de enfrentarse.
Piensa en el ansiado concierto de Fangoria, en Alaska vestida de vedette y en Leopardo No Viaja como coristas. Piensa en esa motosierra que siempre has ansiado ver.
Pero no pierdas la calma.

