Aviso: SPOILERS

Dirigida por Tim Burton       Productora: Warner Bros     Intérpretes: Jack Nicholson, Michael Keaton, Kim Bassinger, Robert Whul, Michael Gouhg, Pat Hingle, Jack Palance, Billy Dee Williams       Música de Danny Elfman           Diseño de producción: Anton Furst

Corría el año 1989, y tras los exitosos comics El regreso del Caballero Oscuro y La Broma Asesina,  el cine esperaba una adaptación a la gran pantalla de las aventuras del Cruzado de la capa.  Warner puso en marcha el proyecto sobre una película de Batman en 1979.  El proyectó acabó en manos de Tim Burton, un joven director que había trabajado en Disney como animador. Fue su estilo oscuro lo que convenció a los ejecutivos de Wrner para elegirle. Una decisión arriesgada teniendo en cuenta su poca experiencia, por lo que el presupuesto asignado no fue el esperado para una gran superproducción. Las ideas de Burton a menudo chocaban con las de los productores Peter Gubers y John Peters, lo que ocasionó no pocos dolores de cabeza al director. La decisión más polémica de todas las que tomó Burton en esta película, y una de las más discutidas de su carrera, fue la del actor Michael Keaton para interpretar a Bruce Wayne. Burton había trabajado anteriormente con Keaton en Beetlejuice. Nadie consideraba que Keaton, actor habitual de comedia, diese la talla ni el físico para interpretar a Batman. Burton se defendió alegando ue no había sentido en que un actor con los músculos de Schwarzenegger interpretase a un tipo que debía ponerse una armadura. Además, seamos sinceros. La gente se tomó como un insulto la elección de Keaton, pero es que Keaton lo hizo cojunudamente y tiró por los suelos los argumentos de la gente. Junto a Keaton, completaban el reparto principal Kim Bassinger como la periodista Vicky Vale, con más protagonismo en la historia que el propio Bruce Wayne, y Jack Nicholson como Joker, otro personaje polémico.  Cuando le preguntaban que hacía un actor de esa talla en una película de acción, Burton contaba con un actor especialista en papeles excéntricos, que podía atraer a un público no aficionado al género. Sin embargo, el contrato de Nicholson fue de las cosas que más chupó del presupuesto. Pero, ¿valió la pena tanta polémica? Sí, lo hizo.  Los actores supieron darle el tratamiento perfecto a sus personajes. Keaton nos mostraba a un Bruce Wayne huidizo y atormentado, camuflado bajo la imagen de un hombre de sociedad, mientras que su Batman era oscuro, sombrío, aterrador, convincente, de pocas palabras y psicótico. El tipo de hombres que no inspiran confianza. Kim Bassinger interpretaba a Vicky Vale, fotógrafo junto al reportero Alexander Knox (Robert Wuhl),ambos tras la pista del misterioso protector de Gotham. Tras la pista (amorosa) de Vicky se encuentra el Joker, y es aquí donde llega otra de las decisiones polémicas. Resulta que Joker fue una vez el gangster Jack Napier, arrojado a una cuba de productos tóxicos en Axis por Batman. Batman creó a Joker, su peor enemigo. Pero anteriormente, ¡éste lo creó a él! Jack Napier es el asesino de los padres de Bruce Wayne. Los fans hoy día siguen sin aceptar esto, que yo personalmente encuentro muy interesante, pero poco explotado en la película. La relación de dualidad entre Batman y Joker se hace presente, pero la película no llega a desarrollarla del todo, pues Joker muere antes de ser consciente de la situación. Llamó la ateción el excesivo protagonismo de Joker, que acaba siendo el protagonista indiscutible de la cinta. La espectacular interpretación de Nicholson que casi le valió un Oscar al mejor actor nos deja ver un Joker divertido, enloquecido por el trato de la vida, la traición y los químicos. Joker representa la crueldad y el sadismo con un increíble humor. De hecho, sus armas son clásico artículo de broma transformados mortíferamente. La pistola de la bandera, los globos de gas venenoso, la flor que echa ácido, la pluma afilada, el electrificador de mano, etc.  Joker representa lo atractivo, el color, las bromas, la diversión, en anteposición a Batman, que representa las tinieblas, la oscuridad... de hecho, Joker mata con el veneno Sonriex (Smilex en el original), que provoca la muerte por la risa.   Los colores que usa no hacen sino complementar su aspecto físico, causado por su alegia a los productos de la fábrica Axis, que le provocan la decoloración total de la piel, le tiñen el pelo de verde (en todo su cuerpo, como se nos deja ver en una escena en la que aparece con los brazos al descubierto) y le provoca n extraño rictus en forma de sonrisa roja. Sí, Joker sonríe incluso cuando no quiere. Tal y como el dice, ríe por fuera y llora por dentro. Entre sus puntazos se encuentra el vals mientras asesina a su antiguo jefe, el asesinato de los aliados de Carl Grissom, electrocutando ("Esto me huele a chamusquina"), con plumas afiladas ("la pluma es más osada que la espada"), por decir que incluso que enamora de Vicky Vale, y decide demostrar su amor de diversas maneras, siempre acompañado de su inseparable Bob. Joker decide hacerse pasar por Bruce Wayne e invita a Vicky a cenar al museo, en el que entra bailando Prince y destrozando los cuadros. También se presenta en su casa cuando Bruce Wayne está intentando reconquistar a Vicky. Joker también parece ser el modelo más cotizado para hacer publicidad, de cosméticos y de desfiles urbanos. Y nos demuestra tener un gusto especial por el arte, en concreto pintura, música y homicidio (¿el décimo arte?) Hasta se maneja en dar discursos y bailes de salón (o de ático, en su defecto) Nicholson interpreta al Joker por excelencia.

Pero seamos sinceros, ¿que sería de un superhéroe sin su...mayordomo? Michael Gough da vida a Alfred, el flemático y fiel mayordomo de Bruce Wayne. Limpia, plancha y da esplendor. Siempre dispuesto a recoger las copas de su señor, tenerle preparado el vaso de agua, avisar de cuando un invitado se marcha inesperadamente, y se reitera lo de inesperadamente. Cortés con las damas, no tendrá problemas en acompañar a una mujer confusa al interior de la Batcueva para que pueda mantener una conversación con Bruce Wayne (otro punto fuera de lugar en la película). Sin embargo, el protagonismo que adquiere Joker, seguido de Batman y Vicky, resta protagonismo al mayordomo, al igual que le ocurre al Comisario Gordon (Pat Hingle). Dejando al lado el escaso parecido físico al comic, Hingle nos da una interpretación correcta para un comisario que apenas aparece en la película, y cuyo moneto álgido se produce al encender el foco de la Batseñal. Y uno no puede evitar preguntarse qué pasa con el resto del Departamento de Policía de Gotham City. También nos encontramos al periodista Alexander Knox, obsesionado con el Hombre Murciélago, Carl Grissom (Jack Palance), Alicia (amante de Jack Napier  y víctima de su arte), Bob el Matón, etc, personajes constantes pero secundarios. Y nos preguntamos de nuevo por un personaje, el inventor Lucius Fox.

Por fortuna, Anton Furst suplió esa interpretación.  Furst se encargó del diseño de producción, que le valió el Oscar (una buena noticia antes del suicidio). Y no es para menos.  En comics posteriores, se adoptó la estética de la película. Furst creó la verdadera Gotham City, oscura, con edificios altos, con puentes entre ellos. Era imaginar Nueva York sin políticas de urbanismo. La ciudad se convertía en protagonista de la película, sus calles, callejones, edificios públicos, su fábrica y su catedral. La Batcueva se convierte en una gruta alta y peligrosa. Pero lo que más sale ganando es el apartado de vehículos.  Personalmente, este es mi Batmóvil preferido, el Batmóvil por excelencia, oscuro, rápido silencioso, alargado, bien decorado con unas aletas y con una impresionante turbina en relación al tamaño del coche. El pivote de la turbina delantera no tiene función concreta. Este Batmóvil dispone de una cabina de apertura automática, cables para tomar curvas cerradas, blindaje adicional para toda la carrocería, gran velocidad, unos frenos excelentes, rudas anti acquaplanning, bombas en las llantas, ametralladoras en el capó y una gran resistencia al fuego. Por otra parte está el Batwing, con el mismo estilo sombrío y con la forma del murciélago clásico, como se ve a contraluz sobre la luna llena.  Las escenas de imagen real del Batwing están contadas. La acción de la nave se desarrolla durante el desfile trampa de Joker, en el que los globos están rellenos de gas Sonriex. El Batwing hace gala de acrobacias (generadas gracias a unas muy cantosas maquetas, aunque perfectamente animadas, no tenemos manos ni cables ni esas cosas), unas potentes pinzas para recoger globos gigantes, unas ametralladoras y unos misiles, así como un objetivo muy "preciso". Una de mis escenas preferidadas de la película, pero increíblemente absurda. Después de recoger los globos de Joker, este espera en medio de la calle, quieto, simplemente riendo. Batman llega y empieza a  dispara toda su artillería contra Joker, que tras esperar un poco, saca un pistolón de sus pantalones, endemoniadamente largo, difícil de sostener y seguramente un coñazo para apuntar. Bueno, pues el Batwing, después de descargar toda su artillería contra Joker, cae derribado por un certero disparo. Una increíble nave voladora, construída de manera precisa para combatir el crimen, resulta tener un casco demasiado frágil para resistir balas, estrellándose en una increíble secuencia contra las puertas de la catedral, explotando justo al dar las doce.

 Sin duda, uno de los puntos más fuertes de esta película es la magnífica banda sonora de Danny Elfman, atrayente desde los créditos iniciales, por cierto, una interesante secuencia de maquetas que conforman el escudo de Batman. La banda sonora nos mete de lleno en la película, es parte esencial de ésta y ninguan de sus imágenes es lo mismo sin ella. De hecho, uno se siente vacío en las escenas desprovistas de música, pues ya parece algo imprescindible. Nos transmite el miedo de un niño solo y abandonado a su suerte, el terror de unos carteristas ante los desconocido, los sentimientos de Bruce Wayne y Vicky, temas heroicos y de instrumentos de viento metal para Batman, valses divertidos y macabros para Joker, que según Elfman era un personaje poco definido musicalmente. La misma música nos lleva niveles espectaculares de acción en escenas casi puramente musicales como Adentrándose en el misterio, Marcha  del Batmóvil y Ataque del Batwing (traducciones libres de los títulos originales de la BSO). Una curiosa carrera por el bosque de Gotham, una huída en Batmóvil de una fábrica en llamas que te dejará pegado al sillón comiendo palomitas y un vuelo por los cielos de Gotham  que te hará preguntarte por qué te has acabado las palomitas en la escena anterior. Elfman eleva su música al punto máximo en la escena final, donde se nos contagia el orgullo de Batman al contemplar la batseñal recién encendida.

 Uno de los fallos de esta película se debe al tiempo. Obviamente, me refiero a los efectos especiales. Ya en los ochenta se habían conseguido espectaculares secuencias de efectos especiales por maquetas en películas como Blade Runner o Regreso al Futuro. Sin embargo, varios años después de esas películas, Batman no consigue igualar la credibilidad de los efectos. Y todo por la simple razón de que las maquetas cantan mucho, aunque todo sea dicho, la animación de estas es una maravilla (todo el mundo sabe del gusto de Tim Burton por el stopmotion). También es bastante cantosa la pantalla verde/azul, en el montaje de los primeros planos del Batwing o el descenso de la catedral, si bien estos quedaban disimulados gracias al grano del cine, la calidad vídeocassette y la oscuridad de la película. En DVD esos fallos se notan mucho. Pero, ¿sabéis qué? Prefiero cien veces antes este montaje cantoso con maquetas antes que muchos de los actuales efectos digitales, de los que se nos ofrecen secuencias que parecen sacadas de un videojuego (me refiero, claro está, a Spiderman). Para mí es muchísimo mejor la imagen real (aunque sea pantalla verde junto con maqueta) a algo generado por ordenador (como referencia, las escasas escenas del Duende Verde en las que bajo su traje esté Willem Dafoe). Por lo demás, están bastante bien, secuencias de gases, explosiones, incendios y extravagantes maquillajes.

 Profundizando en la historia, nos adentramos en la complicada psique de Bruce Wayne. Cuando sus padres son asesinados en un callejón, el pequeño Bruce jura venganza. Y de ahí surge batman, que combate el crimen puede que no porque crea que tiene que hacerlo, sino porque ve en cada pequeño o gran criminal a aquel que mató a sus padres. Es un ser atormentado, obsesionado con acabar con el crimen a base de usar el miedo a su favor. "Dicen que bebe la sangre de sus víctimas, que nada puede matarlo..." El temor que sienten los criminale queda presente desde el primer momento. La propia Vicki Vale, aunque agradecida al que le ha salvado la vida, le dice que también es considerado un psicópata. Y nos encontramos con la escena de más carga psicológica en la película, cuando Vicky entra en la Batcueva y se declara confusa, no sabe si es el camino correcto para acabar con el crimen, se encuentra dividida entre el amor que siente por Bruce Wayne y su ética. El propio Bruce no sabe si es el camino adecuado, sólo sabe que es una manera, que necesita conseguir sus objetivos. Y aquí es cuando la saga nos palntea por primera vez si ser Batman es una condena, algo que se ahce obligado porque nadie más puede hacerlo (esta idea se desarrolla en Batman Vuelve y se trabaja y concluye en Batman Forever)

 Y por fin, la película toca a su fin. Joker ha muerto y su banda apresada. Vicky conoce toda la verdad sobre Batman y por ello renuncia a ilustrar su ansiado reportaje para Premio Pulitzer. Vicky se aleja por una calle, absorta en sus pensamientos. Mientras, el comisario Gordon muestra a Gotham la manera de comunicarse con el justiciero: la Batseñal. Vicky mira al cielo y la ve proyectada sobre una nube. Al final de la calle la espera Alfred con el Rolls Royce de los Wayne. Vicky monta en el coche y Alfred pide disculpas en nombre del Bruce Wayne por el retraso. Vicky sonríe. ¿Final feliz? La camara se eleva y, en medio de una música triunfal, nos muestra a Batman contemplando la Batseñal en el cielo. Y somos conscientes de que se ha terminado una de las películas más grandes de la histroria del cine de ciencia ficción.